Ya nos habían destripado
Cuando el general Gustavo Rojas Pinilla le dio el golpe de Estado a Laureano Gómez en 1953, con el regocijo de todos los liberales y de una facción conservadora, las víctimas no se revictimizaron, como ahora se dice, haciendo el escándalo propio de las gallináceas bullangueras, sino que se fueron al exilio y, años después, fundaron el Frente Nacional de la mano de Alberto Lleras Camargo. Aquel fue el primer destripamiento.
Muchos años después, siendo Álvaro Gómez candidato presidencial en 1994, lo estigmatizaron (un estigma que duró toda su vida) como "el hijo de Laureano", lo que........
