No perdamos la esperanza
Otro aspecto que se señala es que hemos tenido que seguir soportando, entre otros males, la inseguridad a niveles insospechados que han resultado dolorosos, como el perder dinero, la vida y más otras cosas, sin embargo, hay algo más: mientras que el dinero puede recuperarse con mucho trabajo y sacrificio, una vida perdida, es para siempre; situaciones qu8e se han dado en el Distrito por causa del feroz actuar de los delincuentes y todos por ende sufrimos las consecuencias; por ello quiero insistir ante tan graves preocupaciones, que bajo ningún punto de vista podemos darnos el lujo de perder la esperanza, lo que soporto en los dichos que “La esperanza es lo último que se pierde" y “Mientras hay vida, hay esperanza”, pero, cuando esta se socava a nivel general, puede afectar el destino de una población no solo en su economía, sino a la forma en que las personas piensan, sienten y toman decisiones, lo que agrava el asunto.
Y hay más, que a escasos 14........
