Es momento de sensatez y reconstrucción nacional
Colombia enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente: recuperar la confianza de los ciudadanos, fortalecer sus instituciones, ordenar las finanzas públicas y garantizar que las diferencias políticas nunca estén por encima del interés nacional.
El grandioso crecimiento de la deuda, el alto costo de los intereses y la presión sobre el presupuesto exigen un debate serio y responsable, lejos de los triunfalismos y los catastrofismos. El país necesita disciplina fiscal, transparencia en la gestión de los recursos públicos y acuerdos que permitan construir un futuro sostenible, evitando que las próximas generaciones carguen con las consecuencias de las decisiones equivocadas que tomemos hoy.
La economía de una nación no se construye únicamente con discursos, sino con confianza, reglas claras, seguridad jurídica y decisiones responsables. La inversión, el empleo y el desarrollo requieren un entorno donde ciudadanos y empresarios tengan la certeza de que las instituciones funcionan y de que los recursos públicos son administrados con eficiencia y honestidad.
Junto a los desafíos económicos, debemos defender un principio fundamental de toda democracia: los cambios de gobierno deben producirse con absoluto respeto a la voluntad ciudadana, al Estado de derecho y a las........
