menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Por qué penalista?

4 1
yesterday

“¿Por qué penalista?” Es, tal vez, una de las preguntas que con mayor frecuencia se nos formula a quienes nos desenvolvemos en esta rama del Derecho. Y, curiosamente, casi nunca viene sola.

Antes de escuchar una respuesta, el interlocutor suele justificarse con afirmaciones más infundadas que pertinentes. ¿Qué se dice de nosotros? ¿De qué se nos acusa?

Algunos afirman que somos “corruptos”, que tenemos fama de “rateros”, que ejercemos una labor “inmoral”, que nuestro litigio es “agresivo”, que tenemos “la sangre fría”, que “carecemos de alma, de corazón y de rectitud”, y que, por ello, caminamos en la sombra como “abogados del diablo”.

Otros, desde una postura distinta, hablan desde el miedo: “es que ustedes ven cosas muy feas”, “¿cómo no les da miedo trabajar en eso?”, “yo no podría hacer lo que tú haces”.

Llama la atención que las críticas más severas suelen provenir de quienes nunca han explorado a fondo el vasto mundo del Derecho o cuya experiencia limitada los ha llevado a satanizar al Derecho Penal. Por otro lado, las justificaciones nacidas del temor suelen provenir del propio gremio jurídico: civilistas, mercantilistas, familiaristas, fiscalistas o laboralistas que, con respeto, reconocen que no podrían ejercer en esta materia.

Entonces, hoy intento responder esa duda: ¿por qué penalista?

La esencia del litigio penal puede comprenderse........

© El Financiero