Golpe de realidad
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Abelardo de la Espriella se demoró para entregar su concierto de la victoria en Barranquilla. Venía afónico de sus presentaciones electorales por más de 200 tarimas. Esa ronquera simbolizó el resbalón electoral a su arrogancia y su alboroto. Apareció en su urna casi tres horas después de la consolidación de los resultados. De la Espriella sufrió el conteo en su patria adoptiva, donde perdió por 65.000 votos, pero recortó ventaja respecto a la paliza recibida por Rodolfo en 2022. Tal vez la ínfima diferencia de su triunfo hizo retocar el discurso triunfal. El Tigre ganó con un solo diente.
Salieron los lugares comunes que contradecían toda la ostentación de su campaña. Llamó adversarios a quienes tildó de enemigos durante un año, dijo que gobernaría también para esa “plaga sarnosa” que suma la mitad del país, juró respetar la Constitución cuando en campaña habló de pena de muerte, juicios........
