Con Bonilla definido, faltan o Cruz o Andrea
El simbolismo político institucional partidario —si queremos, hasta nacional— es la gobernadora de Aguascalientes, María Tere Jiménez, recibida en el patio central de Palacio de Gobierno de Chihuahua, dando y recibiendo apoyo de su homóloga, Maru Campos. Pero el mensaje doméstico, el que más interesa en estos momentos en particular al sistema estatal del PAN y a sus partidos coaligados, es la mano izquierda de la propia Maru tomando del antebrazo al alcalde anfitrión de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza.
Testigo de honor, la propia Tere, y muchos curiosos que asistieron al evento y observaron a la mandataria chihuahuense en cálida conversación con su casi ahijado, su exjefe de Desarrollo Humano en Chihuahua capital, cuando ella era alcaldesa.
Chihuahua será el estado invitado especial en Aguascalientes para su mundialmente celebrada Feria Nacional de San Marcos.
Ese fue el motivo del encuentro entre ambas gobernadoras: publicitar ese evento, pero con un alcalde como el mayor centro de análisis y comentarios en el histórico edificio gubernamental, originalmente Colegio de Jesuitas.
Hasta que Bonilla sea entronizado candidato a la gubernatura permanecerán las dudas de que sea, efectivamente, el abanderado de la alianza que encabeza el PAN. Pero ese acto del jueves, ella enfundada en un elegante jumpsuit rojo fuego, él de traje oscuro completo y corbata con vivos también rojos, reveló que el alcalde chihuahuense al fin está consiguiendo la nominación de Maru, su aplazado y aplazado visto bueno para continuar adelante la precampaña.
Si ella albergara dudas en ese sentido, a estas alturas del juego en la cancha 2027, simplemente no hubiera sido convocado Marco a Palacio. No sería la primera vez, pero sí una de las más significativas.
Así, el panismo y el priismo también estarán ingresando de lleno a la carrera que cada vez toma más velocidad por el espacio no negociable que será disputado el año próximo: la ansiada gubernatura y su fortuna de 110 mil millones de pesos anuales durante seis años.
Esa carrera viene liderada desde hace meses —o más tiempo— por militantes de Morena, cuyo partido venía en las encuestas montado en los picos de la luna, materialmente inalcanzable también hace tiempo, pero hoy no. Hoy los sondeos hablan de una carrera casi pareja, por el desgaste presidencial y de la propia marca. Más adelante haremos referencia detallada a tales números.
A diferencia del PAN, cuyo repertorio ha sido reducido prácticamente a uno, aunque el secretario de Seguridad........
