El final de Martuki
Marta aún no entiende lo que le ha pasado. Hace poco, muy poco ¿un año, año y medio? Estaba en otro cuerpo, en otra mente, ... llevaba, incluso, otros vestidos, otros zapatos, otro peinado. Hace un periodo no exacto de tiempo, tenía incluso otro nombre. Era la Martuki para sus amigos, la niña para sus padres y la de los ojos brillantes para sus, muchos, candidatos, esos que enviaban solicitudes de acceso que ella a veces denegaba y otras no, según de frío solitario se presentase el fin de semana.
Ahora es Marta, y entra en los vagones del metro oteando los asientos habilitados, rogando que no se hayan copado de viejos o de........
