Tres tristes trajes
Agentes de la Policía Nacional ante la sede del PSOE en Ferraz, ayer. / Diego Radamés - Europa Press / Europa Press
En el año 2013 –y dos piedras– cuando la policía entró a saco en la sede del PP, nadie proclamó el fin de los tiempos. Era la democracia funcionando y el juez Ruz aplicando justicia. El PSOE fue demoledor. «Mentiras arriesgadas» dijo de la patética y desesperada defensa del PP mientras los medios de comunicación hundían el cuchillo en la corrupción de la derecha. Mariano Rajoy, noqueado, echaba mano de la peregrina teoría de la conspiración, diciendo que «no era una trama del PP, sino una trama contra el PP». Y llovieron filtraciones de fotos del sumario, las agendas de Bárcenas y los mensajes, «Luis, sé fuerte», para mayor gloria del periodismo de investigación.
Trece años después, la policía entra en la sede del........
