La ética despega desde la cabina de mando
La destitución, precipitada por el escándalo, del gerente general de Boliviana de Aviación (BoA), Eduardo Valdivia, constituye una decisión acertada del Gobierno. Más allá de las responsabilidades penales o administrativas que puedan establecer las investigaciones anunciadas por la Fiscalía, el episodio había generado un nivel de desgaste institucional incompatible con la tarea de recuperar la principal aerolínea del país.
El escándalo estalló luego de que se difundieran imágenes de Valdivia presenciando partidos del Mundial de Fútbol en Estados Unidos. BoA explicó inicialmente que el ejecutivo se encontraba atendiendo “asuntos de orden personal” durante una licencia sin goce de haberes. Sin embargo, la controversia creció con la difusión de documentos que sugerían el uso de una tarifa aérea en primera clase muy inferior al precio comercial, beneficio cuya legalidad y procedencia deberán ser esclarecidas por las........
