El pasaje no es el único problema
El retiro de la subvención al diésel ha vuelto a poner sobre la mesa un problema que Santa Cruz de la Sierra nunca terminó de resolver: cuánto debe costar el transporte público y, sobre todo, qué servicio reciben los ciudadanos por lo que pagan.
La Alcaldía y los dirigentes del transporte han acordado mantener, por ahora, la tarifa de Bs 3 mientras se realiza un estudio de costos, cuyos resultados podrían conocerse en unos 45 días. Es una decisión prudente ante una coyuntura especialmente delicada. El aumento del precio del diésel modifica los costos de operación de miles de unidades, pero ocurre, además, en un periodo inflacionario que ya está deteriorando el poder adquisitivo de las familias.
Sería injusto desconocer el impacto que el encarecimiento del combustible, los repuestos y otros insumos tiene sobre los transportistas. Ninguna actividad puede sostenerse indefinidamente si sus ingresos no cubren sus costos. Pero tampoco sería razonable trasladar automáticamente esos........
