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Invisibles

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24.07.2026

Hace unas semanas tuve el gusto de presentar el libro Mauricio y Clara, de la joven historiadora Gabriela Huidobro, que relata el amor entre el pintor alemán Mauricio Rugendas y Clara Álvarez Condarco, hija de un argentino cercano a San Martín, exiliado en Valparaíso. Rugendas había llegado a Chile en 1834 después de recorrer Brasil, Panamá, Haití, México, Bolivia,Perú y Argentina. Se hizo una reputación en su primer viaje tras publicar en París Viaje pintoresco por Brasil, con ilustraciones de sus paisajes, costumbres, fauna y flora. Su trayectoria le permitió convivir con las elites sociales y políticas de las nacientes repúblicas de América Latina. Estuvo ocho años en nuestra patria y dejó una valiosa obra pictórica.

Su vida ha sido vastamente documentada. Tenemos sus retratos, sabemos de su inspiración en Alexander Humbolt y sus viajes, su amistad con Andrés Bello, Isidora Zegers y Claudio Gay. Y sabemos también de sus amores, ambos imposibles – propios del........

© El Dínamo