La sanidad: un clavo ardiendo
02 de abril 2026 - 03:08
María Jesús Montero quiere convertir las elecciones del 17 de mayo en una especie de referéndum sobre la sanidad pública andaluza. Es difícil que lo consiga porque son muchos los factores que al final deciden el voto de los que no tienen muy clara su opción. Pero no le queda otra. Montero, política de larga trayectoria y que se las sabe todas, es consciente de que ese es el único partido en el que tiene alguna posibilidad de marcar un gol en una competición en la que parte como clara perdedora.
La sanidad, que los andaluces ven como su problema prioritario y cuya calidad consideran muy mejorable, es el punto más frágil de Juanma Moreno y el flanco por el que puede recibir ataques con alguna garantía de éxito. El problema de Montero es que lucha contra un candidato que no solo parte con el marchamo de ganador, sino que no ha dejado muchas grietas para que se le desgaste su imagen. No tanto por el éxito de su gestión, que eso es opinable, sino porque ha sabido construirse una imagen con muchas más fortalezas que debilidades. Mérito propio, pero también de una propaganda bien engrasada.
Lo contrario le ocurre a María Jesús Montero que parte con todos los elementos en contra, tanto los locales derivados del caos en el que vive su partido en Andalucía, como los nacionales provocados por el desgaste sufrido en el Gobierno de Pedro Sánchez. La candidata socialista, aunque tenga que mantener el discurso que le toca, sabe que no aspira a ganar y que se deberá conformar si logra mejorar algo los resultados de Juan Espadas hace cuatro años, empeño que no tiene fácil.
Así las cosas, la sanidad es el mejor argumento que tiene para escalar alguna posición. Porque la triste realidad es que la calidad de la sanidad pública andaluza sigue dejando mucho que desear. Seguramente no será mucho más mala que cuando gobernaban los socialistas, pero lo que está claro es que no es mucho mejor y así se refleja en todas las encuestas. Esta es una constatación social al margen del debate ideológico que se pueda producir sobre si ahora se desvían más servicios que antes a las clínicas privadas. La sanidad tiene todos los elementos para convertirse en el asunto central de la campaña, aunque va a ser sobre todo el clavo ardiendo al que se van a agarrar los socialistas para poner en apuros a Moreno.
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