El G7 recupera la calma pero debe decidir su futuro
Eduardo Mozo de Rosales
22/06/2026 a las 00:01h.Luce espléndido el hotel Royal de Évian, ubicado en la orilla francesa del lago Lemán, que acoge la reunión del G7, formado por Canadá, EE ... UU, Japón, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. Siete países que generan el 40% del PIB, con solo el 10% de la población, unidos por ser un club occidental, aunque ya no resulte tan fácil saber lo que eso significa ni Occidente monopolice ya la economía.
La reunión comienza tensa, porque el ataque a Irán ha generado malestar, pero el frágil acuerdo preliminar relaja el ambiente y el grupo, aliviado con la apertura de Ormuz, disimula y sigue apostando por no romper los lazos transatlánticos. Pero la opinión pública estadounidense no es tan amable y no acaba de entender sus ventajas comparado con el pacto de Obama en 2015, que tenía el estrecho abierto y el control del programa nuclear iraní por la OEIA, sin un solo tiro. Parece un alto coste humano y económico para un beneficio difuso. Pero las elecciones se acercan, la inflación crece y la reputación de EE UU sufre en Ormuz. Esta vez el relato no aguanta y cabe recordar la frase de Di Stéfano al portero del Valencia: «Oiga, pase que no pare las que van dentro, pero no se meta las que van fuera».........
