España vuelve a mostrar por qué no es un líder internacional
Para la izquierda española, la política ya no tiene que ver con la seducción del adversario. Sino con la movilización del bando propio. Pedro Sánchez ha utilizado mil recursos para lograrlo. Ha anunciado políticas populares entre los votantes progresistas, como la inviable construcción masiva de vivienda protegida, la regularización de medio millón de inmigrantes y el choque con un sistema judicial capturado por fuerzas antidemocráticas. Ha llamado a la unión antifascista. Y, al fin, ha encontrado la herramienta perfecta para motivar y organizar a los suyos: la política exterior.
Es una vieja tradición española. En todos los países los asuntos internacionales son un reflejo de la pugna interna. Pero aquí es una obsesión.
El consenso y cómo romperlo
España dice tener una relación privilegiada con América Latina, pero esta se ha ido deshilachando. En las últimas décadas, Venezuela y Cuba se han convertido en motivos de una agria disputa interna entre la izquierda y la derecha, pero España ya no influye allí. La opinión de nuestro Gobierno es irrelevante en estos momentos decisivos para los dos países.
En Europa, la tendencia natural de España consiste en sumarse a los consensos que lideran Francia y Alemania. Pero, en ocasiones puntuales,........
