El caso Puente
Tiene encomendada una labor que cumple rigurosa y competentemente: brutalizar la política española. Óscar Puente emergió en la política nacional en funciones de 'jabalí' parlamentario en la fallida investidura de Núñez Feijóo en septiembre de 2023. Por primera vez en democracia, un diputado subalterno protagonizó la réplica al candidato a la presidencia del Gobierno. Sánchez esbozó una de esas sonrisas de joker cuando, con carpetas bajo el brazo, Puente descendía hasta la tribuna del hemiciclo. Más que pronunciar un discurso, lo escupió repleto de descalificaciones, en tono bronquista y con giros coloquiales tabernarios contra el líder del Partido Popular. Aquella 'sorpresa' parlamentaria se convirtió en premonitoria del papel que Sánchez asignaba a Puente y del propósito -el 'muro'- que poco tiempo después, en su investidura el 16 de noviembre de ese mismo año, el líder socialista anunciaba programáticamente.
El nombramiento de Óscar Puente como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, el mismo cargo con distinta denominación que ocupó José Luis Ábalos, resultó coherente con la voluntad de Sánchez de convertirle en mascarón de proa de su designio confrontativo. Aunque en su momento Puente desempeñó la portavocía de la ejecutiva federal del PSOE, no fue hasta aquellas fechas un dirigente destacado en el partido que, además, había perdido en mayo anterior la alcaldía de........
