“necesario reconocer la autonomía cognitiva, la privacidad mental y la integridad neurocognitiva como derechos”.
La libertad siempre encontró su último refugio en la mente. Hoy, esa certeza comienza a desvanecerse. Las interfaces cerebro-computadora traducen señales neuronales en comandos digitales, lo que permite controlar prótesis, mover el cursor de una computadora o comunicarse mediante el pensamiento. Lo que parecía ciencia ficción ya forma parte del presente.
En el Perú, el debate constitucional continúa........
