Todos somos nosotros
Opinión | Crisis migratoria
Una persona migrante asentada en la playa del Trampolín, a 31 de agosto de 2026, en Ceuta (España). / Marcos Moreno - Europa Press
Empatizar significa ponerse en el lugar de otra persona e intentar entenderla, aunque no estés de acuerdo con ella. Parece bastante sencillo. Pues por lo visto no.
Hace unos días publiqué un vídeo en Instagram hablando de lo que está pasando en Ceuta y diciendo que empatizaba con todos los afectados. Con los ceutíes que tienen miedo y están hartos de una situación insostenible, y con las personas que cruzan una frontera desesperadas pensando que al otro lado encontrarán una vida mejor. No empatizo con los violentos ni con los políticos que utilizan a las personas como armas. Eso que quede claro.
Y entonces llegaron los comentarios. "Pues llévatelos a tu casa". "Es una invasión". "Más tenían que haber quemado". Incluso hubo quien, en mitad de un debate sobre inmigración, decidió que lo verdaderamente importante eran mis pelos del sobaco, que por cierto no tengo. Cosas de la edad, supongo. Y pensé que quizá el problema ya no era Ceuta. Quizá el problema es que nos estamos volviendo de piedra.
Porque empatizar no significa dar la razón. Puedo entender el miedo de alguien que vive en Ceuta y, a la vez,........
