Postal democrática
Cualquier decisión en el tablero global donde el payaso pierde el zapato abre un nuevo foco sobre la lona de la función pantomímica global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump / Europa Press/Contacto/Will Oliver - Pool via CNP
El verano de 1926, más de 130.000 neoyorquinos pasaron un par de noches en la playa de Coney Island, la gente escapaba del terrible verano en la ciudad. Los U.S.A sufrieron una ola de calor que provocó centenares de muertes y causó innumerables problemas en las grandes ciudades. En la Península Ibérica se llegaban a los cuarenta grados a la sombra y a 51 al sol según los registros de hace exactamente un siglo.
La primavera anterior había caído Abd-el Krim. Acorralado, y tocada su fama de invencible, acabó entregándose a las fuerzas francesas. Había trabajado para la administración española y sido condecorado en su momento. Con los filones de hierro, cobre, oro y plata costeó su campaña en el Rif. Mi querido abuelo materno, V.Vial Margarit, allí estuvo por imperativo legal como tantos miles de jóvenes que perecieron. Muchos antimilitaristas como él acabaron en primera línea de fuego ofreciendo sus vidas al capital ajeno. Mi ancestro no quería estar allí, pero acabó dando algo más que la talla, quedó marcado para siempre. No tanto como otras familias originarias del Rif con cuyos descendientes he llegado a intercambiar memoria.
Lo de Alfonso XIII y su «carne de gallina», como reacción a la generosidad del empresario vasco, se lo dejo a ustedes aquí.........
