EL PARTO DE LOS MONTES | Por: Adalberto Gabaldón
Esopo , el griego de siglos antes de Cristo dejó para la posteridad sus fábulas, muchas, que fueron reestructuradas o reescritas a lo largo de los siglos. Samaniego, un fabulista español, del siglo XVIII, publicó , en forma de verso, una de esas famosas fábulas. El Parto de los Montes. Satiriza Samaniego la no concordancia entre una expectativa y el producto final. La diferencia entre lo que se espera y lo que llega. Lo ejemplifica Samaniego como un ratoncito que surgió de la montaña previa a los ruidos que hacía presagiar un volcán o algo por el estilo. De aquel aterrador estruendo solo salió un humilde ratón.
Hemos tenido durante casi dos meses una enorme expectativa por el principio o el
comienzo de la llamada fase tres, donde los elementos de esa fase son claramente definidos y conocidos. No hay que inventar mucho. Se requiere definir las bases para que haya una nueva elección. Eso es todo. De ahí parte todo. Por supuesto que hay las cosas concomitantes, la renovación o la reformulación del Tribunal de Justicia, la del poder judicial. Son cruciales e importantes, pero todas se derivan de la fijación de un cronograma, de una meta clara y precisa y de los delegados para que se cumpla en forma transparente y no «tramparente» como el olvidado ciudadano que presidía el cne lo afirmara en 2004.
Es lo que los venezolanos esperan o esperaban. Al menos yo!
Se había anunciado para el primero de........
