Un diamante sin pulir
Creado: 25.04.2026 | 06:00
Actualizado: 25.04.2026 | 06:00
A finales del siglo XIX, cuando Antoni Gaudí aceptó el encargo de diseñar el Palacio de Gaudí de Astorga, probablemente no imaginaba que su obra se convertiría en una de las más singulares —y a la vez menos comprendidas— de su trayectoria. Hoy, más de un siglo después, ese edificio sigue siendo un diamante sin pulir: una joya arquitectónica que guarda un enorme potencial para redefinir el futuro cultural y turístico de la ciudad.
El Palacio de Gaudí de Astorga no es solo un monumento; es una declaración de intenciones. Concebido tras el incendio del antiguo palacio en 1886, Gaudí proyectó un edificio que dialoga con su entorno y con la historia local. Su apariencia exterior recuerda a un castillo medieval, mientras que su interior evoca la espiritualidad de una iglesia, en una síntesis que refleja el genio creativo del arquitecto. Sin embargo, Astorga no es Barcelona. Y ahí reside parte del........
