Prima non datur
18 de septiembre 2026 - 03:06
Multiplicaba el color nasal de la voz sin brillo de don Leandro Boscán Cantueso el altavoz con micrófono de solapa de estreno que pensaba usar en clase mientras los pólipos no dejasen de hacer perniciosos arpegios en sus cuerdas vocales. A su parecer, el dichoso artilugio emparentaba a los docentes con los guías turísticos de museo y con la rallante camioneta del tapicero. Pero, dada su afonía, no tenía otra. A la fuerza ahorcan.
A tal incomodidad se añadía el engorro causado por la dificultad de que adolecía el profesor para distinguir las fisonomías de los chicos y las chicas, quienes a su vista parecían todos iguales. Ir cada mañana al instituto era como........
