El precio de la vida
04 de noviembre 2026 - 03:07
Hoy este artículo no va a hablar de la complicidad emocional de una persona en concreto. Nunca me han gustado los asesinos ni tampoco los saqueadores. Hablo desde la coherencia más absoluta, desde aquella que dicta que la muerte es un acto solemne al que el dolor no acepta invitados de excepción.
Hemos creado una colectividad enfermiza, sin valores, atada la superficialidad y al discurso de lo obvio. Se ha abierto paso a una intelectualidad de oídas, poco informada, con muy poca experiencia vital y con un acceso a la información que si bien retrata la imagen deformada del conocimiento, presenta una realidad abrumada por el ruido informativo que colapsa al individuo.........
