A ritmo de jazz
Tokio, Japón.- Pisé Japón y volví a una casa nunca habitada.
Frialdad japonesa, cortesía que tranquiliza.
Rostros que guardan todo en caja de laca.
Vencido tras la guerra, se rehízo sin perder el alma.
Agua sin viento.
Quien pierde el ritmo se cansa pronto.
Un hombre áspero, la camarera, la esposa ignorada.
Solo miraba al nieto: afecto que salta generaciones.
Fila de taxis........
