Quejarse es gratis
Quejarse es gratis; curarse, según dónde te toque nacer, una hipoteca para toda la vida. Vivimos instalados en una inconformidad crónica respecto a nuestra sanidad pública, olvidando con asombrosa facilidad el privilegio de contar con una red universal que no pregunta por el saldo bancario antes de salvar una vida. Basta asomarse al exterior: desde modelos europeos asfixiados por el........
