La tele del (des)amor
A la tele siempre le han gustado más las citas a ciegas que el amor consolidado, porque las citas a ciegas son siempre algo nuevo e imprevisible, mientras que el amor es un muestrario de rutinas y renuncias.
Con el nacimiento de la tele privada se vivió una explosión de este tipo de formatos con el estreno de ¡Vivan los novios!, la primera cita a ciegas televisada donde un muro impedía a los pretendientes ponerse cara, aunque en una de las pruebas (con antifaz) se les permitiera el toqueteo para atinar en lo físico antes de irse juntos de viaje, que era el premio.
Aunque fue Contacto con tacto, la versión primitiva de Hombres, mujeres y viceversa que presentó Bertín Osborne respingado en........
