Vejez solitaria sin soledad
Hubo una etapa en la que los hijos, nietos y bisnietos lo más que se alejaban era hacia otra ciudad o provincia, pero en casi todos los casos dentro del territorio nacional, aunque unos estuvieran en Guantánamo y otros en Pinar del Río.
Por aquellos tiempos, solía decirse que los hijos son como las flechas que el arquero aleja con un disparo tratando de hacer diana en lo mejor, lo más deseado y por eso tomaban puntería para que estudiaran y lograran buenos trabajos.
Entonces era deseable que no convivieran bajo el mismo techo, las mayorías trataban de ajustarse al dicho de que quien se casa, casa quiere, pero siempre podían visitarse con frecuencia, y prolongar la estancia durante las vacaciones.
Ya no es tan así. La vida ha cambiado. Cada vez abundan más los sexagenarios, septuagenarios y octogenarios, los hogares con una sola persona entre los grupos de edad más avanzada, lo........
