50 días para armaruna victoria
Cuando el 29 de mayo de 2023 se convocaron elecciones, llevaba trabajando casi dos años como asesor en La Moncloa, y puedo ahora confesar que no tenía ninguna esperanza de que ese llamamiento anticipado a las urnas pudiese salir bien. Era muy difícil pensar lo contrario, si se tiene en cuenta que no habíamos tenido ni 24 horas para digerir los resultados de las elecciones municipales de la noche anterior. En esa madrugada en la que la izquierda perdió siete gobiernos autonómicos y multitud de ayuntamientos, nadie imaginaba que la espada de Damocles del adelanto electoral iba a caer nada más llegar el amanecer. Lo que siguió ya forma parte de la historia de España.
El pasado lunes, al igual que hace casi cuatro años, la legislatura finalizó de manera abrupta y, de nuevo, son muchos los que solo atisban en el horizonte una inevitable mayoría de derechas, empezando por todas las encuestas publicadas en las últimas semanas. No obstante, si algo demostró el 23J es que “las encuestas son como los perfumes: están hechas para olerlas, no para tragártelas”. Recordemos lo que anunciaban los sondeos en aquel momento: “La suma de Feijóo y Abascal llega a los 180 escaños [...], suficientes para desalojar a Sánchez de La Moncloa”, se podía leer en ABC.
Como bien se observa en el gráfico anterior, prácticamente........
