menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Lo del requeteultimátum

29 0
01.04.2026

1- Hola. Martínez. Aquí, disfrutando del requeteultimátum, o ultimátum extended edition. Finaliza, por cierto, el lunes. Es decir, el lunes de Pascua. Lo que debe ser importante, por fuerza, en una guerra iniciada en/contra el Ramadán. La religión, un discurso muy elaborado hasta el siglo XVIII, ha pasado a ser, en el XXI, algo más enclenque, gestos básicos que nadie entiende, pero que resuenan. Como sabe Rosalía, un político que se deja ver en una procesión de Semana Santa y, más aún, Thiel. Por lo demás, ha pasado más de un mes desde el inicio de esa guerra relámpago que, definitivamente, tiene más de lluvia, monzónica, que de relámpago. Es momento de mirar atrás sin ira, pero sí con estupor.

2- Minuto y resultado. En este mes se han producido unos 15.000 ataques contra Irán, un número impreciso, pero intenso, de ataques de Israel al Líbano, 6.000 ataques de Irán contra Israel y Estados y bases EEUU del Golfo –pas mal–, y cuatro de Irán a la OTAN. En total hablamos de cerca de 5.000 muertos. Son más de 3.000 en Irán, más de 1.000 en Líbano, un centenar en Irak, 30 en los Estados del Golfo –ningún autóctono, parece–, casi 20 en Israel y 11 estadounidenses. La guerra también ha consistido –informa Piergiorgio M. Sandri, en La Vanguardia– en 45 millones de personas en riesgo de hambruna radical por la crisis alimentaria, resultante de la subida del petróleo y de los fosfatos. Que ya ha subido la inflación y el euríbor, y ha hecho bajar la bolsa, esa cosa que nadie entiende, pero que es como un termómetro. Estos primeros días de abril, por cierto, llegarán a Europa los petroleros que pasaron por Ormuz antes del 28F –son los bueyes del siglo XXI; fuertes, pero lentos–. Después de ellos empezará el segundo acto del drama, propiamente. Por lo demás, tras un mes de vida –el límite poético anunciado por Trump para su enésima anexión de Austria–, una guerra ya no es infantil, sino que empieza a ser senil. Por lo que se abren dos posibilidades ante la guerra. A saber: a) desescalarla, b) liarla. Veamos qué dice The Economist/TE al respecto. Se lo explico por barrios y con interrupciones, que es lo que mola.

3- Irán resiste, resiste y sobrevive –parece poco, pero es más de lo que ha hecho Europa; no se pierdan el punto 16–. Lo que para TE es una victoria. Controla el poder interno, las minorías y aún hace amagos de reforzar su soberanía. De hecho, su parlamento ha aprobado ampliar su soberanía a todo el estrecho de Ormuz, por el que cobraría peaje ya oficialmente. Lo que es novedoso. En la vida, hijo mío, se cobra por el paso de canales, como Suez o Panamá –por cierto, y en caso de que se lo hayan preguntado en una noche de insomnio, cobran, por un barco ganso, entre 800.000$ y hasta 1M$–, pero por pasar por los estrechos –Malaca, Bósforo, Gibraltar, etc.–, esas estructuras naturales, no se cobra nada, salvo, en algún caso, servicios –defensa de la piratería, puertos, faros, pilotos, refrescos y cacahuetes–, tal y como está estipulado bajo el concepto “derecho de tránsito” por la Convención de las NNUU sobre Derecho Marítimo. Vamos, que Irán es otro Estado que se pela otro concepto amparado en las NNUU, ese pito del sereno, a partir del llenapistas de este siglo XXI: la soberanía del Estado, aka Leviatán, aka ese monstruo.

4- Por lo demás, Irán practica un tipo de guerra nuevo, que no le va mal. Es la guerra low-cost, con material barato y que obliga a defensas caras. Los aliados de Irán también la están liando por cuatro euros y con efectividad. Ese es el caso de los hutíes. Han lanzado un misil a Israel mientras, como dice la jota, el hutí guarda silencio al pasar por el Mar Rojo. Es decir: no chulea ni bombardea barcos petroleros. Lo que –según TE– mantiene el precio del petróleo alto, pero no altísimo. Los hutíes pueden cobrarse ese servicio internacional con reconocimiento internacional. En Irak, los aliados de Irán están atacando a los norteamericanos y, snif, a los kurdos, como todo el mundo. Y Hezbollah está recuperando en Líbano algo de lo que carecía: cierta legitimidad. A Irán, en fin, no solo no le va mal, sino que, tras este pitote, puede estar más cabreado y más astuto, una combinación sumamente inquietante por la que habría que felicitar a los estrategas de EEUU.

5- En The Guardian brilla con luz propia Patrick Wintour, corresponsal especializado en ese alfabeto olmeca incomprensible, denominado diplomacia del siglo XXI. Estos días, hablando de los famosos 15 puntos de Trump, ya despachados por Irán, ha explicado que se fechaban en mayo de 2025, cuando las negociaciones interrumpidas por la primera guerra con Irán. Es decir, esos puntos no son solo viejos, si no, por ello, impracticables, nada. Es entonces cuando Wintour habla del proceso de toma de decisiones de la diplomacia Trump en este affaire. Aparten a los niños, que se inicia un inciso gore.

6- Inciso gore: Wintour describe los........

© CTXT