menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Los jueces desprotegen a los hijos de las mujeres maltratadas

22 0
17.06.2026

El hijo de Ana (nombre ficticio para preservar su identidad) tenía cuatro años cuando ella denunció a su entonces pareja y padre de la criatura, después de años de violencia brutal. Tomó la decisión al día siguiente de recibir la enésima paliza mientras preparaba la cena. Cuando en medio del terror se volteó para localizar a su pequeño al otro lado de la cocina, lo vio contemplando la escena con los ojos vidriosos. “Puedo recordar perfectamente su cara con el chupete puesto y ahí dije, se acabó, me separo”, cuenta. Ese día supuso también el arranque de un complejo periplo judicial que se eternizaría varios años. En junio de 2019, ya separada, Ana denunció el infierno al que llevaba años sometida en casa. Llevaba recolectadas decenas de pruebas que demostraban la veracidad de su testimonio: mensajes de whatsapp, cámaras de videovigilancia que él había instalado por toda la casa, audios, fotografías… También contaba con un parte médico de urgencias elaborado seis meses atrás en el que quedaba constancia de las fuertes contusiones que había sufrido un día en el cráneo por culpa de varios puñetazos.

Nada de esto fue suficiente al principio para que el juez retirara al padre la custodia del niño, que seguía pasando días con él. Sin embargo, como sucede siempre con la violencia machista, esta fue escalando hasta poner en riesgo la integridad del menor: “Un día él estaba en casa del padre y me llamó llorando con una ansiedad horrible porque le había pegado, le había roto el cuaderno y había golpeado puertas porque, según él, el niño tenía mala letra”. Desde entonces, el pequeño ha pasado los últimos años envuelto en interrogatorios, testificaciones y exhaustivos procesos legales hasta lograr ejercer su derecho a estar lejos de él. Ana confiesa haberse sentido cuestionada en todo momento por las mismas instancias judiciales que deberían protegerla, pero encontró un refugio cuando un día por casualidad descubrió el perfil en las redes sociales de Madres Protectoras. Descubrió que no era la única que había vivido una odisea en los juzgados para que su relato fuera tomado en consideración: había cientos de madres supervivientes que habían pasado por experiencias similares. 

 “La Justicia no solo falla en la protección, sino que en muchos casos contribuye a la reproducción de la violencia institucional machista”

 “La Justicia no solo falla en la protección, sino que en muchos casos contribuye a la reproducción de la violencia institucional machista”

Se puso rápidamente en contacto con ellas, y desde entonces es una más en este grupo de mujeres revictimizadas por el aparato judicial “patriarcal”. Los datos que ponen cifras a la angustia de estas madres los ofrece el último informe del Observatorio de Violencias Institucionales Machistas (OVIM), que sitúa el foco por primera vez en el impacto de la violencia machista en niñas, niños y adolescentes. El estudio revela que seis de cada diez casos de violencia institucional machista son atribuibles a actuaciones de la judicatura. “La Justicia no solo falla en la protección, sino que en muchos casos contribuye a la reproducción de la violencia institucional machista. Entre los patrones identificados destacan la imposición de regímenes de visitas con el progenitor agresor, la falta de medidas de protección y bienestar eficaces o la ausencia de una adecuada valoración del riesgo, así como el castigo a las madres protectoras”, reza el informe.

Una de las grandes batallas que tanto Madres Protectoras como numerosas organizaciones feministas llevan años librando en nuestro país es la de conseguir que los agresores no puedan obtener la custodia de sus hijos. Tampoco regímenes........

© CTXT