Reconstrucción y reformas: el dilema fiscal de una agenda ambiciosa
El autor de esta columna proyecta las medidas que anunciará el Presidente Kast y sostiene que «sin una estrategia clara que compatibilice reactivación, inversión y sostenibilidad fiscal, incluso las mejores iniciativas corren el riesgo de perder efectividad. La discusión que viene no debiera centrarse solo en qué políticas implementar, sino en aquello que, en beneficio del país, permita retomar el dinamismo que alguna vez tuvimos, pero al mismo tiempo sin comprometer desajustes de corto plazo que podrían profundizar la delicada salud fiscal del país».
El proyecto de ley misceláneo que agrupa las denominadas “40 medidas” del llamado plan de reconstrucción del gobierno de José Antonio Kast busca articular una agenda amplia de reformas en un solo cuerpo legal. Si bien los detalles se conocen esta noche de miércoles, los ejes que han trascendido incluyen seguridad pública, reactivación económica, modernización del Estado, reformas tributarias y ajustes en políticas sociales. Este tipo de proyectos misceláneos suele utilizarse en contextos donde se busca acelerar la tramitación legislativa o coordinar múltiples cambios interrelacionados bajo una lógica de urgencia política o económica. Sin embargo, su uso también plantea interrogantes sobre la profundidad del debate legislativo y la evaluación individual de cada medida. En este contexto, cabe preguntarse: ¿se encuentra Chile hoy en una situación que justifique el uso de un instrumento de esta naturaleza?
La pregunta no es trivial. La economía chilena ha mostrado señales persistentes de estancamiento en su crecimiento en los últimos años, con tasas de expansión discretas considerando el desempeño de países emergentes con características similares a Chile. A ello se suma una desaceleración sostenida de la inversión, un mayor riesgo país y un deterioro en las expectativas económicas. Este escenario se ve además........
