Cárceles de máxima seguridad, accionistas de mínima
Las cárceles han sido rescatadas. Pese al descenso sostenido de la delincuencia en EE UU, el auge de una política migratoria punitiva ha dado un impulso extraordinario a los centros de detención. El presidente Donald Trump puede ser bueno para el negocio, pero probablemente no sea sostenible y reaviva las dudas sobre los incentivos financieros perversos de las penitenciarías privatizadas con ánimo de lucro.
Cuando Trump se aseguró el regreso a la Casa Blanca, los inversores detectaron nuevas oportunidades. Las promesas de campaña apuntaban a que había dinero que ganar apostando por los fabricantes nacionales, la banca, las criptomonedas, los complementos alimenticios, los contratistas de defensa y los productores de petróleo. Ninguna deducción resultó más rentable que la extraída de los juramentos de deportación masiva.
GEO y CoreCivic........
