Grancanarios y malteses, cultura europea
Juan José Laforet
Las Palmas de Gran Canaria
22/07/2026 a las 06:00h.Hace ya algunos años, durante la Temporada de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria – Alfredo Kraus, pude conversar con el gran músico y director ... de orquesta Eric Hull, invitado habitual en este evento y muy apreciado por el público isleño. Hull es canadiense, con importantes etapas de su vida en Viena y en Italia, pero está asentado en Malta, lo que trajo a colación en nuestra charla la calle de Los Malteses, una de las vías más antiguas e históricas del barrio de Triana. Al explicarle que aún hoy muchas familias grancanarias llevan apellidos de origen maltés, como pueden ser los Azopardo o los Inglott, me miró con asombro y con una amplia sonrisa, pues resulta que uno de sus vecinos en Malta es «el Sr. Azzopardi», al tiempo que también conocía algunas personas con el apellido Inglott. Y no menor ha sido lo elocuente que resulta que, el alcalde de la ciudad maltesa de Victoria, sea precisamente el señor. Brian Azzopardi, que se reunió recientemente con la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, para fortalecer la cooperación cultural entre ambas ciudades.
En realidad, los apellidos Azopardo y Azzopardi son el mismo. Azzopardi es la grafía original maltesa, mientras que Azopardo es una adaptación fonética y castellanizada. Un origen de este apellido en Gran Canaria está en la llegada y asentamiento del maltés Vittorio Azzopardi, que a comienzos del siglo XIX entendió que, dado el contexto mercantil difícil de Malta, tenía que encontrar donde desarrollar su actividad y encontrar un progreso, Las Palmas de Gran Canaria, como encrucijada relevante de las navegaciones y el comercio atlántico, podría ofrecerle buenas oportunidades, como así ocurrió. Aunque es curioso que, en esta ciudad, como señala el profesor Lobo Cabrera, «…en el siglo XVIII a consecuencia de la crisis los moradores buscaron su salvación en la emigración…» También es significativo........
