El problema de la vivienda en La Palma
Acceder a una vivienda digna a un precio asumible se ha convertido en uno de los grandes problemas de este país. En La Palma, el origen es el mismo que en el resto del Estado, pero aquí se suman dos causas agravantes propias: la destrucción de 1.375 viviendas residenciales por la erupción del Tajogaite y la mala aplicación de la Ley de Islas Verdes en algunos municipios. Esto ha puesto a competir el uso residencial con el uso turístico por el mismo suelo y por las mismas casas.
Los datos no dejan lugar a interpretaciones variadas. En Los Llanos de Aridane, el municipio más poblado de la isla, el precio de la vivienda ha pasado de 1.410 euros por metro cuadrado en agosto de 2021 a 2.579 en julio de 2026, un incremento del 83% (cercano al doble) en menos de cinco años. Los alquileres han recorrido el mismo camino: de la franja de 300 a 400 euros mensuales a la de 600 a 800, con picos que superan los 1.000 euros.
Ley de Islas Verdes mal aplicada
Tijarafe es el peor ejemplo de aplicación de la Ley de Islas Verdes en La Palma. Solo en ese municipio se han solicitado licencias para más de 60 villas turísticas en suelo rústico, casi todas con piscina, a las que hay que sumar unas 290 viviendas vacacionales. La mayoría de los promotores son inversores extranjeros o empresas radicadas fuera de la isla, de modo que los beneficios no revierten en la economía local.
Y lo más grave: ni se desarrolla ni se recupera actividad agraria, ni la Administración pública vigila o verifica la complementariedad entre uso agrícola y uso vacacional, precisamente el fin último que debe perseguir la citada ley. Mientras tanto, se encarecen el suelo, el agua y la vivienda hasta expulsar del mercado a los vecinos de toda la vida. Lo mismo está ocurriendo en Puntagorda.
El espejismo del suelo
En La Palma no estamos ante un problema de falta de suelo urbanizable, ni de recalificación, ni de planeamiento. Un estudio del Ministerio de Vivienda sobre desarrollo residencial, con datos de mayo de 2025, analiza 17 municipios canarios. De La Palma, solo extrae conclusiones de El Paso, y lo que encuentra en este municipio es una brecha enorme entre lo planeado y lo ejecutado: de 1.357 viviendas previstas se han terminado 68. Una de cada veinte. No parece descabellado suponer que la situación se repite en el resto de municipios de la isla.
La conclusión es incómoda para quienes llevan años repitiendo la misma receta: calificar mucho suelo no garantiza ni abundancia de viviendas ni precios asequibles. Es un relato que no se sostiene con los datos en la mano.
12.000 viviendas vacías, dos problemas distintos
La Palma supera las 12.000 viviendas vacías, cerca del 26% de su parque residencial. En términos........
