La arquitectura política que debilita a Kast
En sus primeras semanas, Kast ha mostrado convicción ideológica y sentido de urgencia. Pero la principal dificultad de su administración es transformar esa convicción en capacidad efectiva de gobernar.
Los problemas que enfrenta el gobierno del presidente José Antonio Kast y que explican su desgaste temprano combinan dos dimensiones: un diseño político-institucional poco cohesionado y un estilo de liderazgo marcado por la tradición gremialista. Ambas variables terminan afectando la capacidad del Ejecutivo para sostener gobernabilidad, disciplina interna y respaldo social.
El liderazgo de Kast proviene de una cultura política que históricamente ha desconfiado de los partidos como intermediarios entre sociedad y Estado. El gremialismo privilegia la conducción vertical, el orden y la coherencia doctrinaria por sobre la negociación y la construcción de acuerdos partidistas amplios. A ello se suma un origen político y social vinculado a la élite conservadora, lo que dificulta construir vínculos duraderos con sectores medios y populares.
A diferencia de la experiencia de la “UDI Popular”, que logró desarrollar un arraigo........
