Campos de Hielo, una herida abierta
La política austral de Chile revela un patrón consistente: la ausencia del Estado en las relaciones internacionales de Magallanes y la Antártica Chilena, y es en este punto donde vale la pena detenerse un instante y remarcar que la soberanía no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana.
Días atrás, llegó a mis manos “El límite internacional en Campo de Hielo”, de los autores Cedomir Marangunic, Juan Ignacio Ipinza y Helios Murialdo, con una función que trasciende lo académico: expone una verdad incómoda y largamente silenciada. Lo ocurrido en el Campo de Hielo Sur durante la década de 1990 no fue un hecho aislado ni un mero ajuste técnico de hitos. Fue, más bien, una manifestación de desidia e improvisación destinados a materializar el “Acuerdo de 1998 sobre el Campo de Hielo Patagónico Sur”.
Como bien lo describe el libro, se cometieron en dicho proceso errores graves que aún no han sido explicados al país. Con el retorno a la democracia en 1990, Chile y Argentina avanzaron en dos acuerdos relevantes: la Declaración Presidencial Conjunta de agosto de 1990 y el Acta N.º 132 de la Comisión Mixta de Límites Chileno-Argentina de septiembre del mismo año. Ambos instrumentos buscaban concluir la demarcación del límite en zonas que, si bien estaban delimitadas por el Tratado de 1881, carecían de hitos físicos en el terreno. Estas zonas no........
