Corredor Bioceánico: Antofagasta ya escribe la respuesta
El norte no espera el corredor con pasividad, sino con un plan.
Durante años vi cómo el tráfico ilícito de drogas aprendía a leer nuestras rutas antes que nuestras instituciones. Hoy, con el Corredor Bioceánico de Capricornio a punto de unir el Atlántico con nuestros puertos, la pregunta que importa no es si el crimen intentará aprovechar esa vía, pues sabemos que lo intentará. La pregunta es si el Estado llegará primero.
Conviene decirlo con claridad: no defendemos una línea; gobernamos una ruta. La frontera de este siglo no es un muro que se levanta, sino un flujo que se administra. Antofagasta no aspira a tapar un hueco, porque los huecos se vuelven a abrir. Aspira a ser un nodo de control que lee la red, elige el momento y persigue el dinero. Esa es la diferencia entre contener y........
