Sólo el extremismo ultraderechista quiere elecciones ya
La prisa electoral nunca es neutra; en el tablero de la geopolítica contemporánea, el afán por acelerar los cronogramas institucionales suele esconder la mano de quienes no buscan democracia, sino el colapso del Estado-Nación.
El fetiche del "voto ya", despojado de condiciones de soberanía y maduración popular, no es un reclamo democrático: es la más reciente punta de lanza del imperialismo estadounidense y sus operadores locales, el extremismo ultraderechista.
Para entender este fenómeno, es imperativo desmantelar la pedagogía del colonizado que la gran prensa hegemónica intenta inocularnos día a día. Nos han vendido que la "democracia" se reduce al acto mecánico de introducir una papeleta en una urna, ignorando deliberadamente las condiciones materiales de asedio, guerra económica y bloqueo financiero a las que está sometido nuestro pueblo. ¿Quién se beneficia de unas elecciones celebradas bajo el chantaje de la asfixia inducida? La respuesta es unívoca: Washington y sus franquicias subsidiadas en el........
