Seguimos venciendo los efectos de los terremotos y de la canalla también
No es un exceso de severidad que a los difusores de las perversas narrativas relacionadas con una gran tragedia se les equipare a animales carroñeros. No lo es porque tales personajes aparecen en escena con el propósito de alimentarse de la muerte. La comparación es injusta, más bien, desde el lado opuesto: las especies necrófagas comen cadáveres y restos orgánicos y cumplen una función de limpieza fundamental para la continuidad de la vida. En cambio, los carroñeros de la política y las comunicaciones masivas persiguen miserables objetivos personalistas y grupales, a costa del dolor del prójimo. Solo el pueblo salva al pueblo: Agradecemos inmensamente la ayuda internacional, pero el 99% de las fuerzas y la voluntad es de nuestro pueblo. Estamos abierto de corazón a la ayuda internacional.
Fenómenos telúricos los mismos que han causado la catástrofe en La Guaira y Caracas. Ese mortal doble terremoto, tuvo una........
