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Emilio Díaz recuerda a Sagaseta, Germán Pírez, Augusto Hidalgo y el Corredera

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13.03.2026

Eran ya años de franquismo capitidisminuyente, pero todavía criminal y represivo. Hacia 1958 el nombre legendario de El Corredera ocupó las primeras planas de la Prensa al haber sido detenido tras una delación.

Juan García Suárez era su nombre y sería juzgado por la vía civil y militar. Por la primera de ellas, es condenado a nueve años por atentado, homicidio frustrado y tenencia ilícita de armas. Por la vía militar, será condenado a Muerte por orden explícita del Generalísimo Franco porque se decía que cuando los primeros momentos del llamado Alzamiento Nacional de Franco y otros generales contra la Segunda República y el Gobierno del Frente Popular del Presidente Juan Negrín, en aquellos momentos el Corredera y un grupo habrían estado esperando en el camino al Aeropuerto de Gando para asaltar y detener al golpista general traidor a la República.

Desde su detención hasta el día de su ejecución, la campaña para lograr salvar su vida, no tuvo precedentes en una sociedad literalmente aplastada por la Dictadura. El propio Obispo Pildáin de Las Palmas logró que el Papa Juan XXIII pidiera clemencia a Franco, pero ni el Papa ni nada detuvo al vengativo generalote que a tantos asesinó, porque se decía el Corredera había intentado una tenderle una emboscada al general traidor el día que Franco se sublevó en la carretera camino del aeropuerto, pero Franco fue por mar desde el muelle San Telmo hasta el aeropuerto de Gando. Y sabedor de aquellos rumores Franco firmó la sentencia del supuesto atentador. Parece ser que fue el último en sufrir la pena de Muerte en la cruel silla del Garrote Vil.

En los intentos por salvar la vida de El Corredera se hicieron varias reuniones de diversas personas de diferentes tendencias políticas, desde carlistas a comunistas, sindicalistas e intelectuales, católicos y no creyentes, de lo que podríamos llamar derecha moderada hasta izquierda comunista y republicanos independientes. Pero todas las peticiones fueron inútiles, incluida la del Obispo y del Papa.

RECIBO LOS PRIMEROS PORRAZOS

Así el día del juicio en el Juzgado civil cerca de la Iglesia de San Agustin se reunió una inmensa y espontánea masa de espectadores y alguien gritó Libertad y el grito se hizo masivo y atronador. Yo estaba en la primera fila y cuando el mando policial, asustado, dió la orden de cargar empezaron a dar porrazos siendo yo uno de los primeros en recibirlos.

Todos los esfuerzos contra la pena de Muerte fueron inútiles y al final el Corredera fue ejecutado al garrote vil por orden expresa del Dictador Franco Es muerto a garrote vil el 19 de octubre de 1959.

El mecanismo del «garrote», en su forma más evolucionada, consistía en un collar de hierro atravesado por un tornillo acabado en una bola. Al girarlo, causaba a la víctima la rotura del cuello. La muerte se producía por la dislocación de la apófisis odontoides de la vertebra axis sobre la atlas en la zona cervical de la columna. A partir del asesinato legalizado del Corredera, la indignación hizo que Fernando Sagaseta y un grupo de la anticlerical Iglesia Cubana formaran lo que se llamó Canarias Libre.

ALGUNA INFORMACIÓN SOBRE MÍ Y LA IGLESIA CUBANA

Muchos en los años 60 del pasado siglo recuerdan el nombre de Emilio Díaz porque........

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