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Ahora, después del 3 de enero, imperó la calma. ¿Esperamos por Boves?

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27.03.2026

Nota: Trump ha venido manejando un plan destinado a controlar Venezuela, del cual todo el mundo sabe, hasta los detalles; y se sabe de los motivos, sería inútil hablar de ellos. Los personajes útiles e inútiles, detectables por simples observaciones, poco cuentan; es asunto de segundo orden. Y ese plan contó con un proceder envuelto en una contradicción. Se habló de lo participativo y protagónico, se empezó con un partido abierto a la opinión del colectivo, a lo que la tradición dominante elude, para no contraer compromisos pagables en actos electorales y terminó concentrando todo el poder y derecho de opinión en unos pocos. Y estos, desde el principio, en el discurso y sus manejos diplomáticos, fueron más imprudentes que el individuo que, por derecho, desde la multitud expresa sus deseos y sueños. Este control o centralismo, que se cuidó de cerrar todo espacio donde la gente pudiera advertir sobre los riesgos, sus necesidades y apremios, condujo a un radicalismo verbal, gestual y diplomático que sirvió de fundamento para toda la maldad encerrada en la Caja de Pandora.

El acontecer social, la acción del colectivo, está en un espacio mayor y más concurrido, que lo que en la interioridad uno imagina y percibe. Y este percibir individual, mío sólo, más de las veces es ajeno y hasta extraño a lo que fuera acontece. Pudiera ser hasta contradictorio.

Negar a la multitud y los pertinentes el derecho a advertir, discrepar es peligroso. Eso llevó a los patriotas de 1810 al fracaso y la inmediata pérdida de la II República.

Cuando dije arriba y "terminó concentrando todo el poder y derecho de opinión en unos pocos", debe quedar claro al lector que, eso comenzó desde el principio, cuando el líder, se creyó con derecho a decidir lo pertinente al colectivo, pese haber hablado antes de lo "participativo y protagónico".

Las derrotas son elocuentes. Por eso sirven, enseñan, hablan del por qué de ellas mismas. Lo triste es que, habiendo visto antes tantas derrotas por las mismas causas, se siga incurriendo en lo mismo. Lo desencadenado el 19 de abril de 1810, fue una enseñanza, como lo fueron acontecimientos posteriores en distintas partes del planeta; lo triste es no haber aprendido nada de todo eso.

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Los "patriotas" caraqueños de 1810, reunidos un jueves de semana Santa, un 19 de abril, se forjaron un sueño, el de ellos. En las otras provincias, pues eran varias, pese la escuela tiende a enseñar que había una sola, Caracas y aquello de la rebelión de ese año, sólo en ella aconteció, los otros "patriotas", también hicieron lo mismo por su propia cuenta. La descomposición del sistema colonial no fue un proceso inherente a Caracas sino a todas las provincias. Sólo que siempre, por circunstancias en veces no aclaradas, alguien se adelanta. Todo acontecimiento siempre empieza en un sitio y se puede hasta hallar explicaciones por qué empezó allí, pese no era ese el dónde las contradicciones, condiciones estaban mejor dadas. Pudiera ser que una simple circunstancia, en veces hasta un pequeño incidente, haga estallar allí la inconformidad, lo gestado.

Detrás de lo acontecido en Caracas aquel 19 de abril, de inmediato, en cosa de horas y breves días, esas mismas manifestaciones se dieron en todas las provincias, pues todas estaban preñadas; no fue que una soliviantó a la otra o en ella "puso un huevo".

El acontecer de España y de Europa toda, de aquellos días previos al 19 de abril, se supo primero en Cumaná que en Caracas. Pues la ciudad oriental era un puerto, en aquel momento,........

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