Templemos el calentamiento
Templemos el calentamiento
Existe una tentación política real y peligrosa de aprovechar el miedo climático para justificar intervenciones coercitivas que nada tienen que ver con la ciencia y mucho con el control
Ante el peligro constantemente anunciado de un calentamiento catastrófico de la atmósfera terrestre, las soluciones que se proponen resultan económica y políticamente difíciles de llevar a la práctica. A la incertidumbre sobre cómo enfrentarnos a la crisis climática se suman inquietudes geopolíticas de primer orden. Son muchas las etnias y las creencias que se muestran poco dispuestas a resolver sus diferencias pacíficamente. ¿Conseguirán las grandes potencias evitar un conflicto que pudiera desembocar en una tercera guerra mundial, de la que tantos hablan con pasmosa frivolidad? Las predicciones catastrofistas se basan en extrapolaciones de 'modelos' y no en observaciones empíricas, como exige el rigor científico. Y por ello, quizá no sean tan inevitables las catástrofes que nos anuncian los apóstoles de un mundo verde si no les hacemos caso.
Confrontemos las predicciones de los modelos con lo que realmente se observa. Para ello, acudamos al libro 'The Lukewarming' (Cato Institute, 2016) de los profesores Patrick Michaels y Paul Knappenberger, de la Universidad de Huntsville en Alabama. En él se recogen las conclusiones de nada menos que 102 modelos que la IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), la autoridad máxima climatológica establecida y ratificada por las Naciones Unidas, utilizó a lo largo de los años para predecir la evolución del clima. La predicción observada........
