Las libertades y el progreso
Aclaremos que el progreso indefinido no existe; que el progreso no es lineal, que es quebradizo; que sacrificar las libertades en aras de acelerar el progreso es una apuesta equivocada; que el ser humano acaba reclamando las libertades que le son congénitas; que ni siquiera el régimen de Franco, por mucho que proclamara haber dado con la fórmula –el almirante Luis Carrero Blanco llegó a blasonar del hallazgo del "movimiento continuo"–, podía sustraerse a la necesidad de cambiar, habida cuenta de que el artículo primero de su Ley de Principios del Movimiento Nacional declaraba sus principios "por su propia naturaleza, permanentes e inalterables"; que de aquellas perennidades nada queda; que nadie encontró tampoco el elixir de la eterna juventud; que si bien el ministro Alberto Martín Artajo sostenía que "todo hombre conoce dos clases de libertades: las libertades substantivas y las llamadas secundarias o adjetivas, de modo que........
