No elegí Kenia en vez de España
Con veintipocos años, cuando empecé a imprimir brazos con una impresora 3D en mi casa para personas amputadas, jamás imaginé que acabaría entregándolos en Kenia. Lo que sobre todo no imaginé es que a alguien le iba a molestar. "¿Por qué te vas fuera si aquí también hay gente que lo necesita?", "primero ayuda a los tuyos", "¿y en España qué?". Era un niño. Los leía y se me aceleraba el corazón. ¿Lo estaba haciendo mal? ¿Debería no haber ayudado?
Ahora siento rabia. Primero, por la poca tolerancia hacia quienes lo necesitan solo por haber nacido en otro lugar del mapa por absoluta casualidad. A nadie le extraña que una empresa........
