PISA 2025: ¿Qué le estamos haciendo a nuestra atención?
A principios de este mes se han publicado los resultados de PISA 2025, con el habitual revuelo que ello conlleva. Y esta vez no es para menos. Los números son malos y afectan a casi todos los países participantes. La competencia lectora ha caído 28 puntos en una década en el conjunto de la OCDE, aproximadamente lo que se aprende en curso y medio. España firma, por su parte, sus peores registros desde que participa en la prueba.
Cualquiera que conozca la OCDE sabe que es una organización poco dada a las afirmaciones audaces. Por eso llama la atención el tono de este primer volumen. Y es que atribuye la caída de los resultados a un deterioro en la capacidad de los estudiantes para sostener la atención en tareas que exigen lectura cuidadosa. Responden cada vez más deprisa y con menor tasa de acierto. No es la primera vez que PISA mide la distracción digital en el aula, pero sí es la primera que sitúa la atención en el centro de su diagnóstico.
¿Qué podría estar erosionando esa atención? Es pronto para decirlo y la propia OCDE apunta a varias causas: el desplazamiento de la lectura profunda por las pantallas o la caída de la lectura por placer, entre otras. Pero ya circulan hipótesis que señalan además a la rápida adopción de nuevas tecnologías. Lucas Gortázar, director adjunto de Esade EcPol, encuentra que quienes no usan IA generativa para resumir o redactar puntúan hasta 20 puntos más, incluso descontando la influencia del nivel socioeconómico. A esa señal se le suma otra con más recorrido empírico, la de los efectos negativos de los smartphones y otras tecnologías en el aula. Conviene ser cautos porque este es un terreno todavía disputado y, en buena medida, especulativo. Pero si algo le está ocurriendo a la atención de los adolescentes,........
