La revolución de las cosas gratis
Desde que la felicidad se disfraza de ser productivos, hasta las vacaciones confunden risa con prisa. Hay que acumular terrazas, viajes, conciertos, cuerpos fit. Hay que posar más que contemplar. Hay que consumir más que vivir. Incluso cuando es tiempo de celebrar el remoloneo hemos naturalizado competir en planes para que la charca del FOMO no nos haga sentir fracasados.
Aunque las auténticas victorias de la vida, y sus treguas, suelen estar en las cosas gratis. Escuchar, chapotear, caminar. Echarse a pasear no cuesta moneda. Por el barrio, por las avenidas, por las alamedas, por los........
