¿Politizar? ¿Y tú me lo preguntas?

Con un colador de café se presentó Yolanda Díaz, hace dos veranos, en la Playa de la Corna (La Coruña), para recoger dos o tres bolitas de plástico llamadas pellets, que se escaparon de los contenedores del buque Contonao de bandera liberiana y llegaron mansa y tímidamente a la orilla. Casi con lupa tuvieron que rebuscar los asistentes de la lideresa gallega estas menudencias con las que pretendían alertar de 'la 'marea blanca' que anegaba el litoral de su región. Eran vísperas electorales. El intento de montar una ‘marea negra’, al estilo del Prestige, derivó en fracaso. Rueda, el candidato del PP, logró mayoría absoluta y prosiguió en la presidencia de la Xunta tan pancho. 

Estamos ante una nueva edición de un clásico infame de la izquierda. Lo que llama 'politizar la tragedia'. Una hipocresía impostada con vocación de mordaza, de manto de silencio sobre lo que no interesa. Lo correcto sería que quienes tal aconsejan se apliquen el cuento. Llevan décadas chapoteando con vileza en los episodios más dolorosos, en los momentos más terrible de nuestra reciente historia. “No nos merecemos un gobierno...” (Rubalcaba que está en los cielos, o no) cuando el 11M;  el Yak 42, el mentado Prestige, el Metro de Valencia (fusilamiento civil de Rita Barberá); las residencias en pandemia (competencia que eran de Pablo Iglesias); el Alvia de Galicia, el mayor accidente ferroviario de Alta Velocidad aquí registrado y hasta los incendios de este verano, con estruendosa participación de Óscar Puente desde su ametralladora X.

Ya no engañan a nadie. Le dicen politizar a algo tan imprescindible como reclamar que se averigüen las causas de un siniestro y se asuman las responsabilidades políticas o penales, algo inusual en estos oscuros........

© Vozpópuli