El derecho legítimo a cambiar de opinión |
Si hay algo que nos distingue a los seres humanos es nuestra capacidad reflexiva y crítica y es por eso delicado dejarse llevar por la creencia de que quien cambia de opinión es por pobreza y falta de rigor en sus principios. Vale la pena no dejarse confundir, porque los valores permanecen mientras las opiniones pueden perfectamente variar según la edad, el conocimiento, el contexto, la experiencia, la capacidad de escuchar a los otros. Lo anterior se comprueba fácilmente a medida que crecemos y maduramos porque, con el paso del tiempo, nuestros pensamientos pueden cambiar y ser bastante diferentes.
Se habla mucho de una sana práctica para intentar consolidar posturas más inteligentes, coherentes, serenas y críticas en épocas de turbulencias ideológicas, para que no todo sea cuestión de lógica, pero tampoco de emocionalidad. Se trata de contrastar fuentes de actores distintos, serias, confiables, para poder construir la propia mirada. Solo........