¡363 y contando! |
Los fines de año se convierten para no pocas personas en tiempo de reflexión acerca de lo logrado, lo vivido, establecer metas para el futuro y de hacer resoluciones para la nueva etapa que está por venir.
Otros, solo prefieren centrarse en el aprendizaje alcanzado y no faltan los que desean con cada fibra de su ser que termine con la esperanza de que al iniciar el siguiente, todo les irán bien, harán las cosas de manera diferente…
Cierto es también que traen una singular mezcla de emociones porque convergen la ilusión por el nuevo comienzo, el anhelo de mejorar, pero no falta la incertidumbre de cómo vendrá el próximo y si podremos, con certeza, hacer........