El espectáculo del verdugo en la ONU
El espectáculo del verdugo en la ONU
Hay que tener un cuajo moral muy descompuesto para pararse en el plenario de las Naciones Unidas, ajustar los micrófonos ante los representantes de todo el planeta y acusar a un país de "Estado fallido" cuando se lleva décadas apretándole el cuello con una soga de asfixia económica calculada al milímetro.
Pero Donald Trump nunca ha necesitado coherencia, pudor ni apego a la verdad, su intervención este 22 de septiembre en Nueva York no fue un discurso de Estado; fue otro acto circense de bravuconería imperial, cargado del tufo supremacista y neofascista que define su trayectoria política.
La respuesta de Cuba estuvo a la altura del agravio y de su historia: el canciller Bruno Rodríguez Parrilla y la delegación de la Isla se levantaron de sus asientos y abandonaron la sala.
Ese portazo diplomático no fue solo un acto de dignidad elemental frente a las mentiras de un mitómano consuetudinario; fue el desprecio legítimo de un pueblo soberano ante quien pretende dictar sentencias de muerte desde el podio de la hipocresía........
