Una crisis que se pudo evitar
Lo que ocurrió en Santander y otras regiones del país en las últimas semanas nos deja una lección evidente: cualquier cambio, por necesario que sea, fracasa cuando no se adapta a la realidad social y económica de los territorios.
Eso fue lo que ocurrió con la actualización catastral y su impacto en el impuesto predial. Una medida orientada a corregir rezagos históricos en los avalúos terminó desatando una crisis que paralizó al departamento durante varios días.
Lo más preocupante es que muchas de estas consecuencias eran previsibles. Un cambio de esta magnitud exigía planeación y una implementación gradual. Sin embargo, en numerosos municipios se aplicó de forma rígida, sin suficientes estudios técnicos ni ajustes que consideraran la capacidad real de pago de la población rural. Aquí es........
